La unidad sindical con el movimiento social por el progreso de Bogotá

Desde la llegada de Enrique Peñalosa a la alcaldía de Bogotá, se anunciaron una serie de privatizaciones y medidas que ponen en riesgo la estabilidad de un gran número de trabajadores de Bogotá. Pero, sobre todo, el progreso de la ciudad a largo plazo.

Entre estas medidas está el despido de más 7.000 trabajadores del Distrito, la entrega en concesión de colegios públicos de la capital, y la venta de las acciones  de la Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá y la Empresa de Energía de Bogotá.

Frente a este contexto, los sindicatos más representativos de la capital, entre los que se encuentran: Sintratelefonos, Ade, Anthoc, Sintracueducto, Sinedian, USO, Sindemedilegal, Uneb, Sintradistritales, Sindistritales, Sintraelecol y Anebre, se reunieron para construir un pliego de peticiones al Alcalde Mayor de Bogotá. La enorme arrogancia del alcalde no permitió una negociación real.

Los sindicatos plantearon desde el principio la necesidad de volver a las comunidades. Sintratelefonos, de esta manera, asumió el reto de convocar y retornar al movimiento social de la capital. A partir de allí, se construye una agenda en defensa del patrimonio público de todos los bogotanos, que comprende: el cabildo abierto por la no venta de la ETB, la consulta popular en defensa del patrimonio público y la revocatoria del Alcalde Enrique Peñalosa.

El cabildo fue un ejercicio donde se aprendió de los mecanismos de participación ciudadana. Se recolectaron más de 70.000 firmas, lo que permitió que por segunda vez desde el grito de independencia, se desarrollara este tipo de evento. Pero también, este espacio demostró la prepotencia de Peñalosa y dejó claro que la única salida para defender la ETB es revocar el mandato del alcalde.

Los sindicatos se reunieron nuevamente con los sectores de trabajadores más importantes de la capital, ETB, maestros, trabajadores distritales, trabajadores de la salud, recicladores, vendedores ambulantes y transportadores. Con este acumulado se crea la revocatoria, y el vocero único oficial, en representación de los sindicatos, es el fiscal de Sintratelefonos, Gustavo Merchán. Se ve la necesidad de acercarse a las organizaciones sociales y políticas para avanzar en un proceso de unidad más amplio.

Como conclusión está la unidad de sectores diversos que antes difícilmente se hubieran unido, más con la relevancia que ha tenido la revocatoria, encabezada por Sintratelefonos. Si bien no se desconoce la contribución de las organizaciones políticas de izquierda, el comité ha rechazado tajantemente el protagonismo que quieren buscar algunas organizaciones de izquierda con fines electoreros.

La eficacia de esta unidad se visibilizó durante el proceso de recolección de firmas. De las 700 mil firmas, 200 mil entregaron las organizaciones políticas y más de 500 mil fueron entregadas por los sindicatos.

Ahora el ejercicio es garantizar que 1’200.000 personas salgan a las calles para lograr defender definitivamente la ETB. La Junta Directiva de Sintratelefonos les cumplió, no solo a los trabajadores de la ETB, sino a los bogotanos. La revocatoria de Peñalosa debe ser fruto de la lucha de trabajadores bogotanos.